Decantadoras, separadoras y prensas banda para la separación sólido líquido

La empresa

Tecnología de punta - hecho en Alemania

Flottweg es una de las empresas líder a nivel mundial en la fabricación de centrífugas industriales. La empresa con sede en Vilsbiburg, Alemania alcanza una cifra anual de ventas de más de 116 millones de Euro aproximadamente de los cuales más del 85% provienen de las ventas y transacciones realizadas en el extranjero. Flottweg dispone de sucursales propias con centros de venta y de servicio en los Estados Unidos, la República Popular China, Rusia, Italia, Polonia, Francia, Australia y México.

Flottweg se divide el 70% del mercado con otras cinco grandes empresas especialistas en la fabricación de centrífugas para la separación sólido líquido. „Nuestra fortaleza la constituye nuestro gran Know How técnico obtenido durante muchos años de experiencia. Gracias a esta experiencia y este conocimiento podemos ofrecer a nuestros clientes la más alta calidad y un excelente servicio. "
Fritz Colesan, Presidente de la empresa Flottweg SE.

 

Filosofía de nuestra empresa

Sensibilidad para el desarrollo del mercado, atención a las necesidades de los clientes y soluciones muy innovadoras hacen de Flottweg uno de los más exitosos fabricantes de centrífugas para la tecnología de separación en todo el mundo. Como empresa orientada hacia el futuro, Flottweg ha ganado una posición segura en el mercado gracias a su especialización, innovación continua, servicio al cliente las 24 horas al día y a la más alta calidad de sus productos. La empresa, ubicada situada en Baviera Baja, ha demostrado muchas veces que es capaz de reaccionar rápidamente a nuevos desafíos.

„Gran parte de nuestro éxito se basa en la cultura positiva de nuestra empresa", afirma Peter Bruckmayer, Presidente del Consejo de Supervisión de Flottweg SE, quien dirigió la empresa desde 1978 hasta julio del 2008 y la transformó minuciosamente de una pequeña empresa de construcción de máquinas en una empresa a nivel mundial, que debido a su crecimiento orgánico no ha perdido el equilibro, ni la conciencia de su origen, ni las raíces históricas y emocionales.